El primer ministro de Malasia, Datuk Seri Anwar Ibrahim, con el sultán de Brunei Hassanal Bolkiah en Istana Nurul Iman, el 22 de agosto de 2016, en Bandar Seri Begawan. – Foto: BERNAMA (2026) TODOS LOS DERECHOS RESERVADOS

Malasia y Brunei expresan profunda preocupación por la escalada de hostilidades en Asia occidental

KUALA LUMPUR, 23 ago (Bernama) -- Malasia y Brunei expresaron su profunda preocupación por las crecientes tensiones y las renovadas hostilidades en Asia occidental, particularmente las que involucran a Estados Unidos e Israel contra Irán, y los ataques de represalia contra varios países de la región.

En una declaración conjunta emitida tras la 27.ª Consulta Anual de Líderes celebrada el sábado en Bandar Seri Begawan, el Sultán de Brunéi, Hassanal Bolkiah, y el primer ministro de Malasia, Datuk Seri Anwar Ibrahim, afirmaron que la situación había provocado víctimas civiles, daños a la infraestructura y un empeoramiento de la situación humanitaria.

“Instaron a todas las partes a actuar con moderación, evitar una mayor escalada, respetar la soberanía e integridad territorial de todos los Estados y retomar el diálogo y la diplomacia para poner fin a las hostilidades y alcanzar una solución”, reza la declaración.

Los líderes también señalaron que la situación había interrumpido el tráfico marítimo a través del Estrecho de Ormuz, afectando a las cadenas de suministro mundiales de energía y bienes esenciales.

En este sentido, subrayaron la importancia de mantener la seguridad marítima y de defender la libertad de navegación y sobrevuelo de conformidad con el derecho internacional, en particular la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar de 1982 (CNUDM).

Expresaron su profunda preocupación por cualquier medida discriminatoria o unilateral que sea incompatible con el derecho internacional y pidieron el restablecimiento del tránsito seguro, sin obstáculos y continuo de buques y aeronaves en el Estrecho de Ormuz, de conformidad con la CNUDM de 1982.

Respecto a Palestina, ambos líderes enfatizaron que la cuestión palestina sigue siendo la causa fundamental del conflicto y la inestabilidad generalizada en la región, y condenaron enérgicamente los continuos actos de genocidio y limpieza étnica cometidos por Israel, la Potencia Ocupante.

Asimismo, condenaron la violencia indiscriminada y el bloqueo del acceso humanitario y la entrega de ayuda, que han provocado numerosas víctimas y un sufrimiento prolongado para el pueblo palestino.

Los líderes instaron a la comunidad internacional a actuar con decisión para poner fin al ciclo de impunidad, garantizando, entre otras cosas, el respeto del derecho internacional y la seguridad. Un alto el fuego permanente, con miras a poner fin a la ocupación y la agresión de la Potencia ocupante.

Ambos líderes también celebraron el creciente impulso mundial hacia el reconocimiento del Estado palestino y reiteraron su llamado a la admisión de Palestina como Estado miembro de pleno derecho de las Naciones Unidas.

En un contexto regional más amplio, los líderes condenaron enérgicamente los ataques contra la Fuerza Provisional de las Naciones Unidas en el Líbano (UNIFIL), integrada por personal del Batallón Malasio y las Fuerzas Armadas Reales de Brunéi (RBAF).

Ambos líderes enfatizaron que la seguridad del personal de las Naciones Unidas debe garantizarse plenamente e instaron a todas las partes a tomar medidas inmediatas y concretas para asegurar la rendición de cuentas por todos los ataques contra el personal de las Naciones Unidas y sus instalaciones.

Asimismo, exigieron el pleno respeto del mandato de la UNIFIL, de conformidad con las resoluciones pertinentes de la ONU, incluidas las resoluciones 1701 (2006) y 2823 (2026) del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas.
-- BERNAMA