El primer ministro malasio Datuk Seri Anwar Ibrahim (izquierda) durante una reunión privada con el presidente de Egipto, Abdel Fattah El-Sisi, seguida de una discusión bilateral entre ambos líderes en el Palacio Al-Ittihadiya.

La visita de El-Sisi marcará el inicio de una nueva fase en los vínculos estratégicos entre Malasia y Egipto

Por Nur Atiq Maisarah Suhaimi

KUALA LUMPUR, 7 oct (Bernama) -- La primera visita del presidente egipcio Abdel Fattah El-Sisi a Malasia esta semana podría marcar un hito importante para trazar un nuevo rumbo en las relaciones entre Malasia y Egipto, las cuales se han mantenido sólidas durante casi seis décadas.

El director ejecutivo adjunto e investigador principal del Instituto Internacional de Estudios Islámicos Avanzados (IAIS) de Malasia, el Dr. Ahmad Badri Abdullah, señaló que la visita del presidente egipcio brindará la oportunidad de detallar la implementación de la asociación estratégica establecida en noviembre de 2024.

Asimismo, servirá de plataforma para que ambas partes identifiquen nuevas áreas que puedan allanar el camino hacia una cooperación más concreta.

"El intervalo de casi tres décadas entre ambos acontecimientos (la última visita de un presidente egipcio a Malasia) no significa que las relaciones entre Malasia y Egipto se hayan estancado. Estos vínculos han seguido desarrollándose a través de la educación, el comercio y las relaciones institucionales.

"La Universidad de Al-Azhar, en particular, ha servido como un importante puente intelectual para la comunidad musulmana de Malasia.

"Percibo su evolución como una ampliación de los lazos: desde vínculos en educación islámica y solidaridad entre países en desarrollo hasta la cooperación en industria y tecnología, así como la coordinación diplomática respecto a Palestina", declaró a Bernama al ser consultado.

Las relaciones diplomáticas oficiales entre Malasia y Egipto se establecieron en 1959, año en que Egipto abrió su embajada en Kuala Lumpur, mientras que Malasia inauguró la suya en El Cairo en 1960, sentando así las bases para una estrecha cooperación entre ambos países.

La continuidad de estos vínculos se ha visto reforzada por las relaciones al más alto nivel entre ambas naciones. El expresidente egipcio Mohamed Hosni Mubarak asistió a la Cumbre del G-15 en Kuala Lumpur en noviembre de 1997 y realizó una visita oficial a Malasia en 1979, cuando ocupaba el cargo de vicepresidente de Egipto. Por su parte, el primer ministro Datuk Seri Anwar Ibrahim realizó una visita oficial a El Cairo en noviembre de 2024.

Ahmad Badri señaló que entre los sectores emergentes con gran potencial que se espera abordar durante la visita de Al Sisi figuran la inteligencia artificial (IA) aplicada y la tecnología digital, las energías renovables, las políticas de adaptación al clima y el sector de los semiconductores.

Asimismo, indicó que Egipto cuenta con su Estrategia Nacional de IA 2025-2030, mientras que Malasia anunció el 28 de julio la creación de AI Malaysia Berhad y el Plan de Acción Nacional de IA 2026-2030, iniciativas que ponen especial énfasis en la seguridad y la gobernanza de la IA.

“La cooperación propuesta incluye proyectos de aplicación de inteligencia artificial en educación, atención sanitaria, agricultura y gestión logística.

“Por ejemplo, el aprendizaje digital en árabe y malayo, el análisis del consumo de agua o el apoyo administrativo a los servicios sanitarios con supervisión humana. Proyectos de este tipo son más fáciles de probar y ofrecen beneficios más claros para la población”, afirmó.

Señaló que, en el sector energético, las áreas prácticas de cooperación entre ambos países abarcan la tecnología solar, el almacenamiento de energía en baterías, la eficiencia energética y la gestión de redes; asimismo, en materia de cambio climático, se ha propuesto realizar investigaciones conjuntas sobre la seguridad de los recursos hídricos, la agricultura resiliente al clima y la protección de las infraestructuras públicas frente a fenómenos meteorológicos extremos.

Ahmad Badri indicó que la cooperación con Egipto en el sector de los semiconductores podría iniciarse con la formación de ingenieros, el diseño de chips, la investigación universitaria y las aplicaciones de electrónica industrial, aunque primero sería necesario tener en cuenta las evaluaciones comerciales, el suministro de energía, las infraestructuras y la demanda del mercado.

Asimismo, comentó que se espera que la cooperación entre Malasia y Egipto respecto a la cuestión palestina reciba una atención especial por parte de ambos líderes, incluida la necesidad de pasar de un enfoque basado en la ayuda de emergencia a la reconstrucción de las instituciones estatales palestinas mediante el fortalecimiento de la educación, la sanidad y el capital humano.

“Propongo un marco de cooperación entre Malasia, Egipto y Palestina, en el que la parte palestina determine sus prioridades. Egipto podría colaborar en la coordinación del acceso y la logística, supeditado a las condiciones de seguridad, mientras que Malasia podría aportar formación, experiencia técnica y financiación para proyectos específicos.

“Desde la perspectiva de los maqasid [objetivos superiores de la ley islámica], la preservación de la vida debe ir de la mano de la preservación del intelecto, la familia y los medios de subsistencia. La reconstrucción de escuelas y hospitales requiere docentes, personal sanitario, suministros y financiación operativa sostenida”, declaró.

En noviembre de 2024, Malasia y Egipto acordaron elevar sus relaciones bilaterales al nivel de asociación estratégica en un futuro próximo, identificando ambos países diversas áreas potenciales para una cooperación más estrecha.

Entre ellas figuran la economía digital, los productos agrícolas básicos, el desarrollo de infraestructuras de energía renovable, el transporte y el sector marítimo, la industria manufacturera y los semiconductores.

Está previsto que el presidente El-Sisi realice una visita oficial a Malasia los días 9 y 10 de octubre.
-- BERNAMA